Omar De Marchi – Precandidato a Gobernador por Mendoza

Trabajo en equipo, liderazgo y decisión, al estilo De Marchi

El día a día de Omar De Marchi en la gestión entrega una fotografía imposible de capturar, debido a su incansable actividad. Comienza muy temprano, no duerme siesta, también trabaja durante ese momento, y nunca llega a su casa antes de las 9 de la noche.

El candidato a gobernador dentro de Cambia Mendoza está “encima” de los asuntos que han llevado a la transfomación asombrosa de Luján de Cuyo, en menos de 4 años. Planifica las tareas, coincide en las prioridades atento a las recomendaciones de los especialistas, convoca a reuniones para oír opiniones distintas. Y nunca deja de sonreír.

El estilo de gestión de Omar De Marchi se completa con la disposición de equipos de trabajo. En la cocina de las decisiones, el candidato conduce a estos equipos con la dinámica del líder: analiza la factibilidad de los proyectos, pide analizar el tema desde varias perspectivas y delega la responsabilidad de ejecución, con mano y mirada firme.

Han quedado atrás los tiempos en que sus discursos impactaban en el Congreso de la Nación. Uno de ellos fue viralizado por anticipar un escenario que impactó en la saga más corrupta del kirchnerismo. Justamente en tema que hoy vuelve a estar en escena: justicia e impunidad.

 

Omar De Marchi es un mendocino apasionado por los asuntos públicos. Se ha preparado para conducir la Mendoza que viene. Ha estudiado y lo sigue haciendo. Y se nutre de sus equipos de trabajo en las áreas más diversas, desde la economía a las exportaciones, de la seguridad al desempleo. Y para ser más unánime ha recurrido a las plataformas digitales para recabar opiniones y proyectos de aquellos más comprometidos con las soluciones.

Se pondera la visión estratégica que posee el candidato a gobernador. Y con razón. Está decidido a suceder a Cornejo y desde el primer minuto calentar los motores provinciales del desarrollo, de la expansión, del posicionamiento de Mendoza en el país, la región y el mundo.

 

El estilo De Marchi es arrollador. Asumió en Luján bajo un clima de desánimo y frustración. Saneó las cuentas públicas. Pero también impulsó el desarrollo y el progreso, apelando a planes eficientes de administración.